Los ensayos metalográficos y análisis químicos en acero inoxidable son pruebas críticas de control de calidad para verificar la microestructura (fases, tamaño de grano) y la composición elemental (C, Cr, Ni, Mo), asegurando la resistencia a la corrosión y el cumplimiento de normas ASTM/ISO. Se utilizan técnicas como microscopía óptica, espectroscopía de emisión (OES) y ataques químicos para identificar aleaciones, validar tratamientos térmicos y detectar fallas.